No había más espacio que para su perro y él. Los escombros creaban una cápsula de apenas unos centímetros por encima de la cabeza. Al lado, un guardián que no lo abandonó en ningún momento. Por 14 días, un joven y su mascota sobrevivieron bajo el entierro del edificio colapsado en Catia La Mar, una de las zonas más afectadas por el trágico terremoto en La Guaira, Venezuela.
La promesa que la mamá de Lucas Gámez le hizo a su hijo después de la tragedia en VenezuelaUn joven fue rescatado el pasado 8 de julio tras permanecer dos semanas en una catástrofe que sumió a la nación en una crisis institucional y humanitaria, así como un panorama que entre lo derrumbado busca reconstruir la esperanza. Una muestra de eso fue lo que ocurrió en el bloque tres de la urbanización Páez, en Catia La Mar, estado de La Guaira, cuando la víctima fue encontrada junto a su can.
Un rescate milagroso en medio de las ruinas
Los equipos de rescate que continúan removiendo los desechos en La Guaira y otras ciudades afectadas por los terremotos hallaron al sobreviviente, quien además había grabado un video en el que demuestra el rol de su mascota durante el prolongado tiempo que pasaron bajo las estructuras colapsadas. Según el relato del joven, el animal permaneció imperturbable durante todo el lapso que estuvo postrado bajo los bloques. El canino no se apartó en ningún momento y fue determinante para que pudiera resistir en condiciones extremas.
“Mi perro fue quien me mantuvo con vida... me lamía cuando me desmayaba”, contó el rescatado, un acto milagroso que se volvió rutina hasta que finalmente los especialistas descubrieron que aún había vida debajo de los escombros. Según el relato del muchacho, no fue solo una cuestión fisiológica, ya que la presencia constante del animal le permitió mantener la esperanza y no rendirse pese al paso de las horas. La compañía habría sido un factor emocional clave durante el encierro.
Las imágenes de la supervivencia
En el corto de apenas unos segundos filmado por el afectado, escasamente se pueden detectar las formas de las cosas. Una estructura blanca de bastones tallados doblada a la mitad que pareciera el respaldar de una cama encajada en medio de barrotes de metal y restos de algún tipo de cielorraso o piso, con ladrillos huecos a su alrededor. Luego, una silueta humana aparece en el plano. El joven se muestra acostado en el suelo sin mayor rango de movimiento que el levantar el brazo para registrar la escena y, por último, la presencia esencial y el pulso de vida necesario: su mascota que se mantiene, expectante pero firme, al lado de su dueño.
Venezuela enfrenta una emergencia nacional tras dos sismos consecutivos de gran magnitud (7.2 y 7.5) que sacudieron la región centro-norte el 24 de junio a las 18:00 hora local. El epicentro se localizó en el eje San Felipe-Yumare-Montalbán (Yaracuy/Carabobo), mientras que las autoridades reportaron 1142 réplicas.
El balance de la emergencia nacional
Más de una semana después de los terremotos, se contabilizó un saldo de 3.889 muertos, 16.740 heridos y 6.462 rescatados desde el inicio de la emergencia. Asimismo, informaron que aproximadamente 17.907 personas perdieron sus hogares. La respuesta del Gobierno sigue centrada en las operaciones de búsqueda y salvamento, la preparación y ampliación de campamentos de transición y la asistencia a las poblaciones afectadas. Las Naciones Unidas y sus organizaciones asociadas, en coordinación con las autoridades, están implementando actividades de respuesta multisectorial y continuarán ampliando la asistencia a las personas afectadas, según explicó el último reporte de situación de ReliefWeb de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).